Elon University Home

132. Sirviendo a la mujer por destruirla: Una reseña de El traspatio

Author: Madison Clough, Senior

El día en que estamos cómodos con una escena tan gráfica de violación es el día en que hemos aceptado la falta de dignidad para todas mujeres. Por eso, la violación y asesinato de mujeres en El traspatio encapsulan problemas endémicos en la sociedad mexicana, y Sabina Berman las usa como herramientas educativas para captar el horror de esta situación. Aunque muchos se quejan del hecho que Berman no faltó ningún detalle durante las escenas de violación y homicidio, una examinación de esta película debe ser obligatoria para los que quieren entender el mundo afuera de nuestras fronteras. Es difícil y agotador, pero vale la pena entender que muchas mujeres no viven en regiones tan privilegiadas como la nuestra.

El traspatio, estrenado en 2009, ilustra la historia de Blanca Bravo, una policía que trata de combatir el machismo penetrante de su departamento mientras que investiga la muerte de varias mujeres cuyos cadáveres se han lanzado en el desierto. Estos ejemplos del femicidio malogran llamar la atención del mundo, particularmente porque los empresarios mexicanos, junto con sus contrapartes estadounidenses, esconden esta serie de asesinatos en 1996. Además de todo esto, una muchacha que se llama Juana Sánchez llega a Juárez para trabajar en una fábrica con su prima. Estas mujeres no tienen otro remedio que dejar a sus familias en pueblos pobres, y las consecuencias se ponen graves para los que viven en una sociedad tan machista.

Sin pensar críticamente, algunos han declarado que esta obra los ofende por no respetar el cuerpo y la dignidad de la mujer. Según ellos,  la escena en que una adolescente se lanza de un camión después de ser violada simplemente es inapropiada. Es decir, estos miembros del público no entienden el valor de mostrar gráficamente lo que pasó a las mujeres que murieron en una de las ciudades más violentas del mundo. No es violencia pornográfica, empleada para placer a los hombres que quieren observar la destrucción de estas mujeres, sino esta violencia es necesaria para aumentar nuestro entendimiento de la tortura que sufrieron estas mujeres inocentes. El género de la película, una mezcla de un documental y acción, no incluye violencia gratuita ni sensacionalista. Si Berman no hubiera incluido visualmente el asalto y asesinato de estas personajes, no podríamos entender que estos actos literalmente son lo peor que se puede hacer a la mujer.

Los que se llaman feministas deben mirar esta película. Un argumento contra esta obra es que Berman, la guionista, ha usado esta película de una manera antifeminista porque muestra la denigración de la mujer. En contraste, esta obra sirve para enseñarnos lo que es una feminista: una mujer que no teme las consecuencias de protestar lo injusto, aún si el resto de la sociedad opone su posición. En una escena polémica, una mujer violada y secuestrada por una mara confiesa todo lo que la ha pasado en una entrevista con Blanca. Aunque los traficantes la hicieron débil y rota, su fortitud ha crecido debido a esta situación trágica. Luchar por la seguridad de todas las mujeres de Juárez es la primera meta de Berman, y sólo se puede hacer por realísticamente contar sus historias terribles. Por compartir estas narrativas, Berman intenta transformar el descontento de la audiencia en una promesa cometida. Por eso, conjura el deseo de diseminar el mensaje de la película, que esta violencia existe, y va a crecer sin acción por parte del público.

La violación de derechos humanos en años recientes en México, particularmente en Júarez, demuestra el empeoramiento del sistema que solamente una conciencia levantada puede arreglar. Lo deplorable es que la mayoría de los estadounidenses no hacen caso a los llantos de ciudadanos que son testigos a esta crueldad. Irónicamente, debemos aplaudir a Berman por animarnos a reflexionar sobre nuestra complicidad en cuanto a la violencia social de nuestro vecino sureño. Esta obra enfatiza las inherentes desigualdades que existen entre nuestras dos sociedades: acabamos con nuestras obligaciones cada día, cuidamos a nuestras familias, estudiamos y tratamos de lograr un puesto impresionante. Al fin y al cabo, la mayoría de estadounidenses tiene el privilegio de quedar ciegos y sordos, siguiendo adelante sin educarse sobre la violación de las mujeres de Juárez.

¡Qué bien que estas escenas tan gráficas de violación y asesinato nos pueden chocar! Si podemos aguantar la tortura de estas mujeres, entonces tenemos la misma culpabilidad de los que escondieron la verdad sobre estos crímenes. Seríamos cómplices de este horror si no estuviéramos en contra de esta realidad. Lo peligroso es fingir que no sucede en este mundo, y si no tratamos de revelar la situación en Juárez, pues nuestra ignorancia tiene un costo severo. Todos deben estar incómodos por dos horas para entender que unas mujeres han pasado sus vidas enteras experimentando gran sufrimiento y terror. Si no aliviamos este ciclo de violencia hoy, entonces hemos condenado a nuestras niñas al mismo destino.

Obra citada
El traspatio. Dir. Carlos Carrera. Guión por Sabina Berman. Perf. Ana De La Reguera, Asur Zagada.  Paramount Pictures, 2009. DVD.

Little attention has been given in recent years to the daily reality of the women of Juárez, Mexico, many of whom have faced sexual violence and exploitation. Screenwriter Sabina Berman has attempted to shine light on the murder of young women that sought employment in Juárez factories. Though many viewers criticized Berman for her frank depiction of such brutality, El traspatio is an honest and unflinching work that raises consciousness about the complicity we may all share if the global community does not pursue significant social and political initiatives regarding women’s rights in Mexico.

Make an Appointment

Events